Scones receta fácil y todo sus secretos

Los scones clásicos son una preparación típicamente inglesa (Reino Unido), que se acostumbra a servir a la hora del té. Son fáciles de realizar y económicos. Esta receta está super probada, así que tienes garantizado el éxito!

scones

Están formados por una masa neutra, por lo tanto lleva sal y azúcar. Cuenta con ciertos pasos a seguir que hay que respetarlos para lograr un perfecto resultado.

Se caracterizan por tener mucha miga y por la humedad que en ellos se siente.

Los scones ingleses se sirven apenas se retiran del horno.

 

INGREDIENTES

✅ 3 y ½ tazas de harina de trigo (420 gramos)
✅ 120 gramos de manteca fría (mantequilla)
✅ ½ taza de azúcar (100 gramos)
✅ 1 cucharada de polvo de hornear (polvo químico, polvo leudante)
✅ 1 cucharadita de sal
✅ 1 huevo
✅ 2/3 de crema de leche (nata) (160 cc.)
✅ ¼ taza de yogur natural (62 cc.)

 

PREPARACIÓN

Para preparar estos clásicos scones el paso primero y fundamental es medir cada ingrediente, colocarlos en recipientes separados y luego acomodarlos en una bandeja que se lleva a la heladera. Se deja un buen rato para que a la hora de elaborarlos estén todos fríos parejos lo que nos garantiza que podremos realizar la masa y cocinarlos en óptimas condiciones.

Deberemos lograr un arenado con la procesadora o con un estribo, utilizando parte de la harina fría y toda la manteca (mantequilla) también fría y cortada en cubos. Este primer paso hace que ambos ingredientes fríos formen miguitas, lo que va a permitir que la materia grasa se distribuya bien en toda la masa.

Esto explica porqué para esta receta de scones es importante que los ingredientes estén a esa temperatura.

Se agrega solo la mitad de la harina en este primer arenado para realizar este paso más rápido.

Luego se incorpora el resto de la harina, la sal y el polvo de hornear (polvo químico, polvo leudante). Una vez que los scones están en el horno el polvo de hornear ayuda a levar la masa formando migas.

El armado de la masa

Se vuelca la preparación en un bol y se trabaja con las manos (o con un corné) hasta disolver las migas o granitos formados, y quede como un granulado.

Este proceso también se puede realizar en una procesadora.

Se forma un hueco en el centro y se integran los ingredientes líquidos que son huevo, leche y yogur o crema de leche (nata) y yogur.

El yogur se emplea en realidad como sustituyendo el ingrediente ácido que antiguamente se empleaba para realizarlos. En esas épocas no se contaba con frío para mantener los alimentos ni con la pasteurización que se le realiza actualmente a la leche para mantenerla. Como se descomponía rápidamente, era aprovechada para elaborar estos panecillos.

Harina, mantequilla, sal, polvo de hornear, yogur, crema de leche (nata) son los ingredientes de los scones clásicos. Cuando a esta masa se le incorpora otros elementos como vainilla, fruta o almidón de maíz, etc. ya pasan a ser otra receta diferente de la clásica.

Una vez integrados los líquidos, con la ayuda del corné se van integrando desde el centro hacia los costados hasta formar la masa. La cantidad de líquido puede variar en menor o mayor cantidad de acuerdo al refinamiento de la harina.

La masa para scones debe resultar tierna.

Una vez armada se vuelca sobre la mesa enharinada y se trabaja solo lo necesario para terminar de unirla. No es necesario que quede demasiado pareja.

Ahora deberemos estirar la masa un poco con la palma de la mano.

Luego se dobla a la mitad y recién se estira con el palote hasta que tenga 2cm de espesor. Este doblez es el que nos va a dar la forma clásica del scon y una vez cocido quedará marcado el lugar donde se cortará para untar con mermeladas ácidas o algún queso blanco.

Formando los scones

Se cortan círculos con un cortante de aproximadamente 5cm de diámetro, enharinado.  Se puede utiliizar para ello un cortapastas redondo. Se tratará de aprovechar al máximo los cortes de esta masa dado que la masa restante se podrá unir y volver a cortar pero será de inferior calidad (quiere decir que los scones no saldrán con la misma altura y textura).

Al horno!

Colocamos los scones en una placa enmantecada, los pintamos con huevo batido y los ponemos a cocinar a un horno precalentado a temperatura media de 180º C- 350º F durante 15 minutos aproximadamente. Transcurrido ese tiempo se abre la puerta del horno para comprobar si las piezas han aumentado de tamaño, si se ha formado una ligera corteza, si están dorados y si el horno mantiene cierta humedad.

scones horno

De ser así se retiran enseguida para evitar que se sequen porque justamente se caracterizan por la humedad que contienen.

Para evitar que se tuerzan mientras se están cocinando se les puede colocar encima un papel enmantecado hasta que hayan levado bien y comiencen a dorarse. Luego se retira el papel y se dejan en el horno hasta terminar la cocción.

A servir!

Se sirven con un te y mermeladas de frutos rojos, mantequilla o queso blanco.

Se calcula dos o tres scones por persona.

taza de te con scones

Como conservar la masa

Si quieres aprovechar esta receta de scones para hacer una mayor cantidad de masa, puedes prepararla con anterioridad y congelarla sin ningún problema.

La masa se conserva en la heladera dos días.

 

Resumen
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Como hacer scones con sus secretos
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