Las porras es un dulce popular de España y especialmente en Madrid. Muy difundidos en Argentina, México, Venezuela, Uruguay etc. Son similares a los churros y se consideran una variante de ellos. Su masa es casi igual con la diferencia que no es tan consistente pudiéndose trabajar a la hora de cocinarlos con más facilidad. Son de tamaño algo más grande que los churros y al ser su masa más liviana resultan más esponjosos. Se sirven espolvoreados con azúcar igual que ellos.

INGREDIENTES
2 tazas de agua tibia (500cc)
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
3 tazas de harina aproximadamente (360 gramos)
20 gramos de levadura fresca
1 cucharadita de sal
Aceite para cocinarlos

PREPARACIÓN
El agua debe estar tibia no caliente como la de los churros.
Agregarle 2 tazas de harina con la sal y el bicarbonato.

Ir mezclando hasta que la harina haya sido absorbida por el agua.
Agregarle el resto de la harina de a poco hasta formar una masa liviana que al levantarla con una cuchara y volver a volcar le cueste caer.

Agregarle la levadura siempre mezclando hasta que haya sido integrada.
Tapar el recipiente y dejar que la masa leve en un lugar cálido hasta duplicar su tamaño.

Es una masa que al ponerla en una manga con una boquilla grande se desliza sin grandes esfuerzos.

Poner abundante aceite en una cacerola chica y de bordes altos.
Llevar al fuego y dejar hasta que esté caliente pero no hirviendo.

Con cuidado deslizar la masa apretando la manga. Ir enroscando la masa dándole forma de rosca grande.

Para conseguir mejor su forma se puede cocinar entre dos personas. Mientras una persona aprieta la manga y sale la masa, la otra va ayudando a enroscar la masa para formar una rosca grande.

Dejar que se cocine tranquilamente hasta que esté dorada.
Dar vuelta y repetir lo mismo.

Retirar y apoyar sobre papel absorbente.
Espolvorear con azúcar y cortar con una tijera al tamaño deseado.