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Originaria de España y en especial de Mallorca, se conocen como ensaimadas mallorquinas. Se elaboran desde hace mucho tiempo. Es una masa que se logra con levadura y un buen amasado para que la masa que debe ser muy tierna, incorpore bastante aire. Se caracterizan por llevar manteca de cerdo que en catalán se dice saim de ahí su nombre.

La ensaimada original es sin relleno pero también la presentan rellenas de crema de leche batida, (nata) crema pastelera, dulce de leche (cajeta, manjar del cielo, arequipe) etc. Masa bien liviana, aireada y super delicada.

INGREDIENTES

Levadura
50 gramos de levadura fresca o 2 cucharadas de levadura seca
1 cucharada de azúcar
2 cucharadas de harina
½ taza de agua tibia (125cc)

Masa
1kg de harina 000 o la que consigas
1 taza de azúcar (200 gramos)
1 cucharadita de sal
2 cucharadas de grasa de cerdo (manteca de cerdo) (30 gramos)
4 huevos
1 taza de leche tibia (250cc)

Empaste
200 gramos de grasa de cerdo (manteca de cerdo)
100 gramos de azúcar impalpable (glas, pulverizada, lustre) (1 taza aprox)
1 cucharada de ralladura de limón

Para espolvorear
Azúcar impalpable (glas, pulverizada, lustre)
PREPARACIÓN
Fermento. Poner la levadura en un recipiente.
Agregarle el azúcar, la harina y el agua tibia.
Mezclar todo bien. Tapar el recipiente y dejar que leve.

Empaste. Mezclar la grasa de cerdo con el azúcar impalpable y la ralladura de limón. Reservar.

Masa. Colocar en un bol el azúcar, la grasa de cerdo o manteca, la vainilla, los huevos y la leche tibia.
Mezclar y verter la levadura ya levada.

Cernir la harina con la sal.
Incorporarla a la mezcla anterior revolviendo hasta formar una masa tierna.

Una vez formada groseramente la masa se vuelca sobre la mesa y se amasa continuamente, ayudándonos con un poco de harina hasta lograr una masa tierna, suave, elástica y nada pegajosa.

Formar un bollo y colocarlo en un recipiente que sea lo suficientemente cómodo para que el bollo duplique su tamaño sin problema de espacio.
Cubrir el recipiente con papel film o con un paño.
Colocarlo en un lugar cálido y dejar que leve tranquilo.

El tiempo que lleva el levado varía de acuerdo a la temperatura ambiente del lugar.

Una vez levada, volcar la masa sobre la mesa ligeramente aceitada.
Amasarla un poco para retirarle todo el aire que acumuló durante el levado y que retorne a su tamaño inicial.

Dividir la masa en porciones de 150 gramos o 200 gramos.
Estirar cada porción dándole forma triangular.
Untar con el empaste toda la masa.
Arrollar formando un cilindro. Este arrollado no queda todo parejo.
La parte donde está la base del triángulo al arrollarla quedará más gruesa que el resto.

Una vez formado el cilindro o arrollada se enrosca dándole forma de espiral.
El espiral se empieza por la parte más gruesa y termina por la parte más fina.

Si observamos detenidamente notaremos que las ensaimadas al darle forma de espiral comienzan por ser más gruesas terminando más fina.
La punta final no se deja suelta se coloca debajo de la masa para que durante la cocción no se deforme.

Una vez armadas acomodarlas en una placa limpia sin enmantecar y cubrirlas con un paño seco.
Dejarlas levar en un lugar cálido.

Precalentar el horno a temperatura alta de 210º y cocinarlas durante 20 minutos o hasta que se note ligeramente dorada.

Al retirarlas espolvorearlas con abundante azúcar impalpable, (glas, pulverizada, lustre).


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