Torta Linz o masitas de Linz

La torta Linz conocida también como masitas de Linz es típica de la ciudad de Linz situada al noreste de Austria, siendo capital del Estado de la Alta Austria. La atraviesa el río Danubio dividiéndola en dos y cuenta con un puente que fue edificado en la Segunda Guerra Mundial llamado Nibelungos. Allí se encuentra el castillo de Linz que en la actualidad es sede del museo provincial, o Landesmuseen. Si bien no tenemos datos concretos sobre como se originó el nombre de la torta Linz de acuerdo a lo citado anteriormente no está lejos de suponerse que el nombre debe estar relacionado con el castillo de Linz.
Lo que sabemos concretamente es que es una delicia y que si se prepara con unos días de anterioridad lo es más aún.

INGREDIENTES
Masa de tarta
2 y ½ tazas de harina (300 gramos)
1 cucharadita de polvo de hornear (leudante, polvo químico)
Pizca de sal
½ cucharadita de canela
¼ cucharadita de clavo de olor
2 cucharadas de cacao amargo
100 gramos de avellanas molidas
2 yemas cocidas
1 huevo
150 gramos de manteca pomada (mantequilla) o manteca vegetal
1 taza de azúcar (200 gramos)
Ralladura de cáscara de limón
2 copitas de ron o coñac
1 cucharada de leche

Para rellenar
Mermelada de frutillas (o frutos rojos) cantidad necesaria
1 yema para pintar

PREPARACION
Masa de la tarta. Tamizar y poner en un tazón la harina, el polvo de hornear, la sal, la canela, el clavo de olor y el cacao.
Agregarle las avellanas molidas, las yemas previamente pisadas, el azúcar, la ralladura de limón y mezclar bien.

Incorporar el huevo y luego la manteca pisándola con un tenedor.
Se termina de unir la masa con el ron y la leche.
Se forma un bollo, se envuelve en papel film y se lleva a la heladera hasta que esté fría y firme.

Armado de la tarta. Se estira la tres cuarta parte de la masa dejándola de medio centímetro de espesor. Se forra una tartera de 26cm de diámetro.
Se cubre con la mermelada y se termina de decorar con el resto de la masa haciéndole tiritas o bien cortando hojas y decorándola con ellas.
Se pinta con la yema y se lleva a un horno moderado precalentado a 180º durante 40 minutos o hasta que se note la mas cocida y dorada.

Se retira y una vez fría se desmolda y se corta en porciones pequeñas como si fuesen masitas.