En los países que no cuentan con
dulce de leche dado que la leche que se produce no tiene el porcentaje de crema o grasa necesaria para lograrla, les facilitamos una receta muy simple y con muy buenos resultados.
Se utilizan latas de
leche condensada.
La leche condensada conocida y empleada en muchas preparaciones dulces se logra mediante un proceso de presión que se le realiza a la leche.
Mediante este proceso se le va eliminando el agua y la transforma en más espesa y concentrada.
Como terminación de dicho proceso se le agrega
azúcar en un porcentaje variable de acuerdo al tipo de leche que se emplea entera o descremada.
Esta leche viene envasada en latas y cerradas herméticamente.
Resulta una preparación deliciosa y un aliado ideal para la elaboración del dulce de leche en países donde el mismo no está o su calidad es inferior.
Esta lata se coloca en una olla, se cubre de agua sobrepasando la misma aproximadamente 15cm. y se deja hervir suavemente a fuego bajo durante 3 horas aproximadamente transformándose luego de esta cocción en dulce de leche.
El hervor debe ser bien suave pues no debemos olvidar que su envase es hermético y un hervor muy fuerte podría generar demasiada presión en el contenido y correr el riesgo que estalle.
Una vez transcurrido el tiempo se apaga el fuego y se deja enfriar hasta que llegue a
temperatura ambiente.
Una vez fría la lata se abre.