Doblar el papel del extremo superior donde coinciden los tres vértices con dos pliegues hacia adentro, sujetando de esta forma el cartucho, y asegurando que el cono obtenido no se deshaga. También debemos asegurarnos que al mirar la parte interna del cono éste esté perfectamente cerrado al punto que no deje ver nada de luz (lo cual es importante cuando realizamos decoraciones bien finitas) como filigranas.
Colocar glasé dentro del cartucho hasta la mitad y empujar el relleno hacia la punta, presionando con las manos sobre el papel.
Cerrar las paredes (o sea la abertura del cono, juntando los dos papeles con los que se formó el cono) llevando ambos vértices de los costados hacia el centro, realizando el primer doblez.
Continuar haciendo dobleces hasta que el cartucho quede bien tenso. De este modo el relleno no escapa pudiéndose trabajar cómodamente sin que las manos se ensucien con el baño y sin riesgo de manchar la decoración.
Recién cuando se terminaron estos pasos se procede a cortar la punta. La abertura dependerá de la decoración que tengamos que hacer.
Con la tijera cortar la punta de acuerdo al tamaño que se necesite para decorar. El cono de papel es muy útil y muy empleado en decoración. Solo hace falta un poco de práctica para dominarlo bien. Es ideal para aplicarlo cuando hacemos filigrana ya que nos da la posibilidad de realizar líneas superfinas.
Para decorar se hace presión con el pulgar para que el baño salga. De acuerdo a la presión que se haga con el pulgar, será mayor o menor el relieve que se obtenga en la decoración.
Siempre decorar con una mano ya que si hacemos intervenir la otra nos dificultaría ver el lugar del postre donde se trabaja.
Cuando se hacen líneas rectas se debe levantar y alejar levemente el cono de la superficie del postre (es lo que se llama decorar a mano alzada).
En cambio cuando se hacen líneas curvas se debe acercar más a la superficie e inclinar el cono como cuando utilizamos un lápiz. Lo mismo para escribir con él.
Una vez con práctica se le pueden hacer cortes diferentes en la punta del papel lográndose flores, hojas etc.